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martes, 3 de febrero de 2015

Cojayar



Muy cerca de Murtas, en la Alpujarra granadina, entre almendros y naranjos se encuentra esta preciosa pedanía, donde la vida transcurre sin prisa.
Aquí viven buenas gentes, como Carmelo, un enamorado de su tierra, orgulloso de sus raíces y de un mundo rural que gracias a el perdura en el tiempo.
Enhorabuena...

domingo, 1 de febrero de 2015

Reflexiones de unas flores de plástico



La juventud es la edad de los sacrificios desinteresados, de la ausencia de egoísmo, de los excesos superfluos.


Blasco Ibáñez 

martes, 2 de julio de 2013

La niña y el perro


 
 
 
Que triste es pasear por lugares donde los niños no están.
Lugares donde se apaga el latir de un pueblo:
Un colegio vacio, un callejón sin juegos, una plaza sin risas.
Que amargo es el sabor de soledad
 
 
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viernes, 16 de marzo de 2012

Desde Capileira





Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina.

                                                                Gilbert Keith Chesterton. Escritor británico.

domingo, 5 de febrero de 2012

Una puerta...




 
 
Quisiera hacer un libro que altere a los hombres, que sea como una puerta abierta que los lleve a un lugar al que nadie hubiera consentido en ir, una puerta simplemente ligada con la realidad.

Antonin Artaud




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domingo, 9 de octubre de 2011

LA ALPUJARRA: algo más que un lugar.


Se trata de una tierra abrupta, de un paisaje herido de hondos valles de laderas verdes, cientos de barrancos de todos los tonos del ocre mezclados con el brillo grisáceo de las launeras.
Pueblos colgados de las montañas, como cascadas de un blanco monocorde que deslumbran a pleno sol y se ruborizan con la luz oxidada del ocaso. Caminos atormentados que serpentean entre, romeros, tomillos y abulagas, encinas y almendros, higueras y olivos. Un silencio acogedor, salpicado por trinos de pájaros, cantos de cigarras, rumor de acequias y susurros de viento en las retamas.
Dicen que es una tierra misteriosa o, al menos, capaz de estimular la curiosidad de quien busca el misterio.
También es una tierra que enamora, en mi memoria está Torvizcón, Notáez, Almegigar, Timar, Pitres y otros muchos que viven para siempre en mi recuerdo.

viernes, 8 de octubre de 2010

Juviles, un museo al aire libre.

De niño son las fotos las que primero le hacen entender a uno que el tiempo posee una extensa dimensión del pasado; que las caras y las edades no son permanentes, que hubo en el mundo antes personas que vivieron y murieron en la misma tierra que pisamos.
Ese sentimiento florece poderosamente en mí, cada vez que contemplo una casa moribunda, testimonio arquitectónico privilegiado en el espacio de muchas generaciones, o cuando descubro un cementerio, donde una triste foto y un escueto texto resume nuestro fugaz paso por el mundo.
En Juviles, (Granada), descubrí la esencia de lo que hablo, un pueblo y unas gentes repletas de historia, que viven con humildad, atados a su tierra y a sus costumbres, orgullosos de lo que tienen, de lo que hacen y de lo que son.
Volveré pronto a Juviles, a encontrarme de nuevo con esa componente sentimental que tanto echo de menos en la moribunda cotidianeidad del día a día.





“la semilla no da fruto si antes no se hunde en la tierra y muere”.





cementerio de Juviles



enterramientos mirando a la Contraviesa


torre de la Iglesia de Juviles





detalle casa




castaños de juviles




vista de Juviles camino a Nieles






casa de Juviles

domingo, 3 de octubre de 2010

Narila, la Alpujarra Granadina

En Narila, un tranquilo pueblo de la alpujarra granadina, comprendí lo que significa llegar demasiado tarde.
Busqué el famoso "Olivo del Moro", donde Aben Humeya, ante los nobles andalusíes, juró como Rey de Andalucía, y no lo encontré porque casi nadie no sabía nada.
Aquí en Narila, se encuentra también una suntuosa residencia de verano propiedad de Aben Humeya. En su emplazamiento encontré ruinas, desolación y cascajos.
Fernando de Válor y Córdoba (Aben Humeya) está y estará, eternamente en los libros de Historia, formando parte de la milenaria historia de Andalucía. El Patrimonio y la Memoria de un Pueblo, la componen muchas cosas; unas piedras impregnadas de historia , también hay que cuidarlas, ponerlas en valor y reflexionar en todo lo que representan.
Encontré lo que quedaba: un “puñado de personas mayores”, una iglesia antigua (1548) y unos paisajes de ensueño, aderezados con toda clase de olores y sabores de otoño.
Me marché por la misma senda que seguramente anduvo el arriero de narila, personaje morisco del libro - la mano de fátima - de Ildefonso falcones, que gracias a él este pequeño pueblo, de momento, no morirá en el olvido…






iglesia parroquial de San Esteban



flor de Narila



Calle con Juviles al fondo




Río Guadalfeo a su paso por Narila





la fuente agria de Narila




residencia de Aben Humeya

domingo, 26 de septiembre de 2010

TIMAR, un paseo por la nostalgia

vista general de Timar.


Tímar es un pequeño pueblo de Granada, ubicado en la ladera sur de Sierra Nevada, situado en pleno corazón de la Alpujarra, que gracias a su particular aislamiento, ha mantenido intacto la arquitectura y la forma de vida tradicional de esta zona.

Aunque antaño gozó de cierta prosperidad, contaba con un molino de trigo, un molino de aceite, dos destilerías de aguardiente, varios telares con una aceptable producción de seda, así como minas de mercurio, hoy sobrevive con tan sólo 9 vecinos permanentes.
Estuve con tres de ellos y me hablaron en pasado, de cuando había niños, de cuando las minas ofrecían futuro, de cuando la guerra truncó su dicha.

Ahora luchan contra la inercia del abandono y el despoblamiento. Les queda su iglesia, de la cual la humedad y el paso del tiempo hacen mella sobre un precioso artesonado mudéjar.

Su iglesia atesora vivencias que me narraron amablemente durante horas. Un placer escuchar esa auténtica memoria histórica que muere cuando cada uno de ellos se va con Dios.

Me marcho de Timar con tristeza, abrumado por la nostalgia de un mundo rural que agoniza, con la sensación que el tiempo pasa demasiado deprisa para todos, incluso para las piedras.

vista parcial del pueblo











interior de la iglesia





era y yacimiento romano al fondo



escombrera de la antigua explotacion de mercurio de los Rodriguez Acosta












puerta de Timar



casa típica de Timar




Detalle ventana





calle de Timar





tinao








miércoles, 19 de mayo de 2010

PAISAJE RURAL



Paisaje rural que lleva ya largo tiempo limando sus perfiles, acostándose en su lecho de tierra seca y barro. El olvido ha ido intensificando su horizontalidad, con la misma cadencia con que antaño, en las noches de charla y fuego compartido, las manos de sus hombres amasaron adobes con que erguirlo. Hoy ya sólo se hurga en su árido subsuelo, sin esperar ni flores, ni frutos, ni cosecha. Y en las entrañas de esta tierra, quedarán posiblemente incrustados los despojos eternamente vivos, de esta civilización, la nuestra.

imagen: pitres- la alpujarra de Granada.