viernes, 20 de mayo de 2011
sábado, 14 de mayo de 2011
Mundos en Macro I

No existen paises pequeños. La grandeza de un pueblo no se mide por el número de sus componentes, como no se mide por su estatura la grandeza de un hombre.
Victor Hugo
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domingo, 8 de mayo de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
LA CALLE DEL OLVIDO
Con el paso del tiempo acabé confirmando que mi verdadera patria es ese lugar viejo y sabio, memoria de piedras rotas por donde vinieron antiguas leyendas de héroes, dioses y villanos.
Comprendí que por cada héroe hay detrás demasiados vencidos.
Conocí dioses torpes y arrogantes sin experiencia ni humildad.
Conocí la calle donde habita el olvido, donde ya no quedan sueños ni esperanzas.
Mi consuelo es que el olvido acaba matando a cualquiera, incluso a la historia.
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lunes, 4 de abril de 2011
IN MEMORIAM
Se fué como vino al mundo, sin hacer mucho ruido, pero siempre estuvo ahí, con sus historias y su sonrisa, con su bondad y su simpatia, con su capacidad para hacer amigos, para ser admirado por los niños.
Hoy la Cañada Marín llora su ausencia. Yo lo quiero recordar como siempre, con esa sonrisa inocente y bonachona.
Se muere una buena persona.
Descanse en paz
"Cuando se muere alguien que nos sueña,
se muere una parte de nosotros".
M.de Unamuno
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martes, 29 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
domingo, 20 de marzo de 2011
miércoles, 2 de marzo de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
Torvizcón, la ciudad favorita del sol.
Acostado sobre el lecho de una montaña, Torvizcón se despereza cada mañana fiel a sus tradiciones y a la incertidumbre de los días venideros.
Las risas de los niños alientan la esperanza en un mundo rural en trance con su supervivencia.
De día , el itinerario Pedro Antonio de Alarcón, nos recuerda que Torvizcón es la “ciudad favorita del sol”.
De noche, sus fabulosas lumbres pregonan el inicio de su fiesta grande, San Antonio Abad, patrón de esta tierra. Barrios, rincones y plazas vomitan hogueras, donde enormes fuegos fatuos devoran a los malos augurios.
Una estirpe de mayores se congratula de su trabajo, de su tesón , de su vino, de su cultura, de su modo de vida. Gente que con sus manos y su sudor esculpen a diario una forma de entender y valorar lo que tienen.
Encontramos entre callejuelas empinadas, un museo del esparto donde se amontonan los recuerdos, la obra de un maestro y de un oficio casi extinguido.
Aquí hay una casa de comidas donde se come como en casa, donde se habla, donde se escucha, donde se saborea la esencia de un pueblo.
Gente hospitalaria, con un alcalde motivado, capaz y resuelto. Buenos ingredientes.
Me marcho por donde vine, no sin antes mirar hacia atrás y tragar la desazón de la nostalgia.
Concluyo, Torvizcon es un pueblo con alma.
El callejón de los gatos siempre estará en mi memoria…



Las risas de los niños alientan la esperanza en un mundo rural en trance con su supervivencia.
De día , el itinerario Pedro Antonio de Alarcón, nos recuerda que Torvizcón es la “ciudad favorita del sol”.
De noche, sus fabulosas lumbres pregonan el inicio de su fiesta grande, San Antonio Abad, patrón de esta tierra. Barrios, rincones y plazas vomitan hogueras, donde enormes fuegos fatuos devoran a los malos augurios.
Una estirpe de mayores se congratula de su trabajo, de su tesón , de su vino, de su cultura, de su modo de vida. Gente que con sus manos y su sudor esculpen a diario una forma de entender y valorar lo que tienen.
Encontramos entre callejuelas empinadas, un museo del esparto donde se amontonan los recuerdos, la obra de un maestro y de un oficio casi extinguido.
Aquí hay una casa de comidas donde se come como en casa, donde se habla, donde se escucha, donde se saborea la esencia de un pueblo.
Gente hospitalaria, con un alcalde motivado, capaz y resuelto. Buenos ingredientes.
Me marcho por donde vine, no sin antes mirar hacia atrás y tragar la desazón de la nostalgia.
Concluyo, Torvizcon es un pueblo con alma.
El callejón de los gatos siempre estará en mi memoria…



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martes, 4 de enero de 2011
LA DONCELLA DE LA EQUIDAD

Ignorancia ignorada por el que ciego mira,
y no ve más allá de la aquejumbrada vida.
Sin esperarla, hacia mi viene.
Hija de la noche, gélida dama de la triada del hado.
Oscuras fatalidades se avienen hacia los hombres;
-Eres Tánatos, acaso Átropos, dispuesta a el hilo cortar
con plateadas tijeras? ,
o nos aguardan las keres y su violenta muerte?-
-Yo soy muchas y una sola al mismo tiempo,
temida por dioses y mortales, escapar de mí no podrán,
y allí donde se ocultaren el filo de mi guadaña en sus pupilas brillará_.
Arrebataste almas a nacidos y no nacidos,
vidas plenas y otras que apenas apuntan.
En el albor de los tiempos venerada tu imagen fue,
jugadores osados,
quisieron a un juego jugar,
mas perdida ya la partida estaba,
siglos antes de empezar.
Ay de aquellos que te temen! e implorando
se arrodillan;
no saben que como hada dulce,
sus sufrimientos evitas,
y por fin iguales todos,
ante tus pies hermanados.
Disipad pues, vuestros temores,
para los ojos cerrar,
que en su manto nos acoge
la doncella de la equidad.
Poesía gentileza de mi amiga Zinadia.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
NOTAEZ, la alpujarra íntima.
Un paseo por Notáez es volver la mirada a un mundo rural que sigue latiendo. Sus casas, sus plazoletas, sus tinaos, sus fuentes, sus rincones aportan en el corazón y en los sentidos una frescura inusitada.
Rincones donde sueña el silencio, donde la piedra y la cal de cobijo a gentes hospitalarias, donde el agua musita historias de moriscos, de tierra fértil, de vida…
Puertas y portones que rezuman olor a guiso, a lumbre y a bestia.
Ventanas y ventanucos que han visto crecer a los que hoy mueren
Lavaderos musulmanes donde todavía el jabón de sosa restriega el sudor del campo.
Pero también hay un colegio sin niños en sus entrañas, sin risas en su patio, sin juegos en su puerta; un viejo futbolín con su fébril mirada de hierro, delata esa nostalgia.
En su cementerio duerme un bello epitafio: “la guitarra siempre sonará entre nosotros”.
Aquí el tiempo no se muere, se recuerda.

Rincones donde sueña el silencio, donde la piedra y la cal de cobijo a gentes hospitalarias, donde el agua musita historias de moriscos, de tierra fértil, de vida…
Puertas y portones que rezuman olor a guiso, a lumbre y a bestia.
Ventanas y ventanucos que han visto crecer a los que hoy mueren
Lavaderos musulmanes donde todavía el jabón de sosa restriega el sudor del campo.
Pero también hay un colegio sin niños en sus entrañas, sin risas en su patio, sin juegos en su puerta; un viejo futbolín con su fébril mirada de hierro, delata esa nostalgia.
En su cementerio duerme un bello epitafio: “la guitarra siempre sonará entre nosotros”.
Aquí el tiempo no se muere, se recuerda.
futbolin

tinaos
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martes, 23 de noviembre de 2010
TIERRA DE CAMPOS
En recuerdo a Miguel Delibes, un hombre que amaba profundamente a su tierra.
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lunes, 1 de noviembre de 2010
EL RECUERDO DE LOS QUE SE FUERON
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martes, 26 de octubre de 2010
ALPUJARRA DE LA SIERRA
El municipio de Alpujarra de la Sierra en la provincia de Granada está formado por dos núcleos de población: Mecina Bombarón y Yegen así como el barrio de el Golco y el Caserío de Montenegro.
Recostado sobre una suave ladera, entre aires bereberes se encuentra Yegen, un lugar que cautivó durante mucho tiempo a Gerald Brenan y le animó a fijar su residencia durante 7 años.
Las pocas gentes que viven en el golco, me ofrecieron su hospitalidad, sus palabras y me mostraron con orgullo su flamante iglesia donde vive su patrona, la virgen de gracia.
Aquí comprendí el significado del término equilibrio; estas gentes aprovechando los recursos inmediatos a su alcance de una forma particular, vernácula, económica y en cierto modo ecológica transformaron un entorno para convivir en equilibrio con él.
En Mecina Bombarón, siguiendo mi especial ruta por las Alpujarras, encontré un Museo de la Fotografía que me transportó a épocas pasadas; me hizo sentir especial entendiendo y conociendo la esencia del mundo rural y sus costumbres.
Algunos de mis recuerdos infantiles más nítidos, no son recuerdos de personas o de lugares, sino de fotografías; si no fuera por las fotos, mi memoria sería menos memoria, no habría percibido, desde antes de tener uso de razón la poesía y el enigma del tiempo de las vidas humanas.
Y eso lo han sabido hacer muy bien en este pueblo alpujarreño. Enhorabuena.
“Sin una familia, el hombre solo en el mundo, tiembla de frío”
A.Mounoird.
Recostado sobre una suave ladera, entre aires bereberes se encuentra Yegen, un lugar que cautivó durante mucho tiempo a Gerald Brenan y le animó a fijar su residencia durante 7 años.
Las pocas gentes que viven en el golco, me ofrecieron su hospitalidad, sus palabras y me mostraron con orgullo su flamante iglesia donde vive su patrona, la virgen de gracia.
Aquí comprendí el significado del término equilibrio; estas gentes aprovechando los recursos inmediatos a su alcance de una forma particular, vernácula, económica y en cierto modo ecológica transformaron un entorno para convivir en equilibrio con él.
En Mecina Bombarón, siguiendo mi especial ruta por las Alpujarras, encontré un Museo de la Fotografía que me transportó a épocas pasadas; me hizo sentir especial entendiendo y conociendo la esencia del mundo rural y sus costumbres.
Algunos de mis recuerdos infantiles más nítidos, no son recuerdos de personas o de lugares, sino de fotografías; si no fuera por las fotos, mi memoria sería menos memoria, no habría percibido, desde antes de tener uso de razón la poesía y el enigma del tiempo de las vidas humanas.
Y eso lo han sabido hacer muy bien en este pueblo alpujarreño. Enhorabuena.
“Sin una familia, el hombre solo en el mundo, tiembla de frío”
A.Mounoird.
vieja pared de un molino de Yegen
Iglesia de El Golco
Chimeneas de Mecina Bombaron
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viernes, 8 de octubre de 2010
Juviles, un museo al aire libre.
De niño son las fotos las que primero le hacen entender a uno que el tiempo posee una extensa dimensión del pasado; que las caras y las edades no son permanentes, que hubo en el mundo antes personas que vivieron y murieron en la misma tierra que pisamos.
Ese sentimiento florece poderosamente en mí, cada vez que contemplo una casa moribunda, testimonio arquitectónico privilegiado en el espacio de muchas generaciones, o cuando descubro un cementerio, donde una triste foto y un escueto texto resume nuestro fugaz paso por el mundo.
En Juviles, (Granada), descubrí la esencia de lo que hablo, un pueblo y unas gentes repletas de historia, que viven con humildad, atados a su tierra y a sus costumbres, orgullosos de lo que tienen, de lo que hacen y de lo que son.
Volveré pronto a Juviles, a encontrarme de nuevo con esa componente sentimental que tanto echo de menos en la moribunda cotidianeidad del día a día.
Ese sentimiento florece poderosamente en mí, cada vez que contemplo una casa moribunda, testimonio arquitectónico privilegiado en el espacio de muchas generaciones, o cuando descubro un cementerio, donde una triste foto y un escueto texto resume nuestro fugaz paso por el mundo.
En Juviles, (Granada), descubrí la esencia de lo que hablo, un pueblo y unas gentes repletas de historia, que viven con humildad, atados a su tierra y a sus costumbres, orgullosos de lo que tienen, de lo que hacen y de lo que son.
Volveré pronto a Juviles, a encontrarme de nuevo con esa componente sentimental que tanto echo de menos en la moribunda cotidianeidad del día a día.
“la semilla no da fruto si antes no se hunde en la tierra y muere”.

cementerio de Juviles

enterramientos mirando a la Contraviesa
domingo, 3 de octubre de 2010
Narila, la Alpujarra Granadina
En Narila, un tranquilo pueblo de la alpujarra granadina, comprendí lo que significa llegar demasiado tarde.
Busqué el famoso "Olivo del Moro", donde Aben Humeya, ante los nobles andalusíes, juró como Rey de Andalucía, y no lo encontré porque casi nadie no sabía nada.
Aquí en Narila, se encuentra también una suntuosa residencia de verano propiedad de Aben Humeya. En su emplazamiento encontré ruinas, desolación y cascajos.
Fernando de Válor y Córdoba (Aben Humeya) está y estará, eternamente en los libros de Historia, formando parte de la milenaria historia de Andalucía. El Patrimonio y la Memoria de un Pueblo, la componen muchas cosas; unas piedras impregnadas de historia , también hay que cuidarlas, ponerlas en valor y reflexionar en todo lo que representan.
Encontré lo que quedaba: un “puñado de personas mayores”, una iglesia antigua (1548) y unos paisajes de ensueño, aderezados con toda clase de olores y sabores de otoño.
Me marché por la misma senda que seguramente anduvo el arriero de narila, personaje morisco del libro - la mano de fátima - de Ildefonso falcones, que gracias a él este pequeño pueblo, de momento, no morirá en el olvido…
Busqué el famoso "Olivo del Moro", donde Aben Humeya, ante los nobles andalusíes, juró como Rey de Andalucía, y no lo encontré porque casi nadie no sabía nada.
Aquí en Narila, se encuentra también una suntuosa residencia de verano propiedad de Aben Humeya. En su emplazamiento encontré ruinas, desolación y cascajos.
Fernando de Válor y Córdoba (Aben Humeya) está y estará, eternamente en los libros de Historia, formando parte de la milenaria historia de Andalucía. El Patrimonio y la Memoria de un Pueblo, la componen muchas cosas; unas piedras impregnadas de historia , también hay que cuidarlas, ponerlas en valor y reflexionar en todo lo que representan.
Encontré lo que quedaba: un “puñado de personas mayores”, una iglesia antigua (1548) y unos paisajes de ensueño, aderezados con toda clase de olores y sabores de otoño.
Me marché por la misma senda que seguramente anduvo el arriero de narila, personaje morisco del libro - la mano de fátima - de Ildefonso falcones, que gracias a él este pequeño pueblo, de momento, no morirá en el olvido…
iglesia parroquial de San Esteban

flor de Narila
la fuente agria de Narila

residencia de Aben Humeya
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domingo, 26 de septiembre de 2010
TIMAR, un paseo por la nostalgia
vista general de Timar.
Tímar es un pequeño pueblo de Granada, ubicado en la ladera sur de Sierra Nevada, situado en pleno corazón de la Alpujarra, que gracias a su particular aislamiento, ha mantenido intacto la arquitectura y la forma de vida tradicional de esta zona.
Aunque antaño gozó de cierta prosperidad, contaba con un molino de trigo, un molino de aceite, dos destilerías de aguardiente, varios telares con una aceptable producción de seda, así como minas de mercurio, hoy sobrevive con tan sólo 9 vecinos permanentes.
Estuve con tres de ellos y me hablaron en pasado, de cuando había niños, de cuando las minas ofrecían futuro, de cuando la guerra truncó su dicha.
Estuve con tres de ellos y me hablaron en pasado, de cuando había niños, de cuando las minas ofrecían futuro, de cuando la guerra truncó su dicha.
Ahora luchan contra la inercia del abandono y el despoblamiento. Les queda su iglesia, de la cual la humedad y el paso del tiempo hacen mella sobre un precioso artesonado mudéjar.
Su iglesia atesora vivencias que me narraron amablemente durante horas. Un placer escuchar esa auténtica memoria histórica que muere cuando cada uno de ellos se va con Dios.
Me marcho de Timar con tristeza, abrumado por la nostalgia de un mundo rural que agoniza, con la sensación que el tiempo pasa demasiado deprisa para todos, incluso para las piedras.
interior de la iglesia

era y yacimiento romano al fondo
escombrera de la antigua explotacion de mercurio de los Rodriguez Acosta
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