
Quisiera explicar a esos niños africanos que malviven ausentes de sueños, sin esperanza ni alimento, sometidos al yugo de un destino que no les da ninguna opción, la actual crisis que vivimos en occidente. Una crisis tan artificial como lo es la vida del ser humano en esta civilización del consumo, la abundancia y el derroche; una crisis que afecta a nuestro bienestar, a nuestra cultura del ocio a nuestras vacaciones...
Esos niños que a duras penas alcanzan la pubertad antes de morir bajo la sombra de la miseria, que no saben de caídas bursátiles, ni de terapias contra la depresión, ni tampoco saben de dulces de navidad, ni de opíparas cenas de empresa, ni de regalos de cumpleaños.
Quisiera explicar, pero no puedo....